Resisten salpicaduras como lluvia o lavado de manos, pero no debes ducharte, nadar ni sumergirlos: ni la madera ni la maquinaria están selladas para inmersión. Si se moja, sécalo enseguida con un paño suave. Sus cajas de sándalo o zebrano miden 33-36 mm con correas de 14 mm, livianas y pensadas para el día a día, no para el agua.